No importa lo hábil, talentoso y exitoso que seas, puede ser difícil apreciar las habilidades que tienes. Puede ser difícil sentirse satisfecho con la vida tal y como es cuando estamos constantemente a la caza de cosas más grandes y mejores. Sin embargo, dedicar tiempo a reflexionar sobre las cualidades personales y las aptitudes profesionales puede mejorar el estado de ánimo, aumentar la autoestima y prepararnos para un mayor éxito en el futuro. Reconocerse a uno mismo y apreciar lo que se tiene puede tener efectos positivos en nosotros y en las personas que nos rodean.
Utilizar tus logros para ayudar a los demás es una forma fantástica de sentirte apreciado. Para inspirarte, consulta nuestro beneficios del voluntariado y descubre cómo puedes marcar la diferencia en la vida de los jóvenes.
Para empezar, lee nuestra guía paso a paso sobre cómo aprovechar tus habilidades y cómo apreciar lo que tienes.
PASO 1: RECONOZCA SUS COMPETENCIAS
Saber cuáles son tus competencias puede ayudarte a reflexionar sobre tus futuras opciones profesionales y sobre cómo emplear tu tiempo libre. También puede ayudarte a identificar las áreas en las que puedes mejorar y lo que tienes que hacer para mejorar y sentirte más seguro en ellas.
TIPOS DE COMPETENCIAS
Todos tenemos habilidades en distintas áreas: algunas personas son prácticas, otras son especialmente agradables y otras tienen grandes aptitudes académicas. Nuestras competencias pueden dividirse en tres categorías: técnicas, transferibles y personales.
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La habilidad técnica significa tener la capacidad de arreglar, crear o diseñar en un campo específico: enfermeros, artistas y fontaneros son buenos ejemplos de profesiones que requieren excelentes habilidades técnicas.
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Competencias transferibles pueden utilizarse en muchas situaciones. Si eres organizado, capaz de realizar varias tareas a la vez y sabes dirigir, tienes grandes aptitudes transferibles que pueden aplicarse a diversas situaciones.
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Las habilidades personales también son muy importantes: ser servicial, accesible y fácil de tratar puede facilitar que destaque en el trabajo o en sus relaciones personales.
Anota todo aquello que se te da bien: puede que te sorprenda gratamente la cantidad de habilidades y cualidades que posees.
PASO 2: PIENSA EN LO QUE TE HACE FELIZ
Puede que hayas identificado un montón de habilidades que tienes, pero si no disfrutas haciéndolas, ¿para qué? Lo ideal es encontrar formas de utilizar tus habilidades que te hagan feliz.
Para hacerte una idea de qué habilidades te hacen más feliz, lleva un diario de habilidades durante un mes. Al final de cada día, anota las cosas que has hecho, las habilidades que has utilizado y cómo te has sentido durante y después. No hace falta que sea largo, basta con unas pocas notas. Al cabo de un mes, revisa tu diario y comprueba qué habilidades te han hecho más feliz. Haz un plan para ponerlas más en práctica.
Fíjate también en qué habilidades se te dan mejor, pero no te gusta hacerlas. Puedes trabajar para que otros te ayuden más en esas tareas.
PASO 3: UTILICE SUS RECURSOS
Para sacar el máximo partido a tus aptitudes, acude a charlas y actos que sean relevantes, sumérgete en la cultura y conecta con personas que puedan ayudarte a aprovechar tus talentos.
Muchos eventos del sector se celebran en ciudades de todo el Reino Unido y la asistencia a muchos de ellos es gratuita. Estos eventos no sólo le permiten establecer contactos, sino que pueden ayudarle a mejorar su confianza y de comunicación, así como perfeccionar el conocimiento y la práctica de su habilidad. Sueles encontrar reclutadores que te asesorarán sobre tu futuro profesional o te indicarán algún contacto útil.
Si quieres practicar una habilidad fuera del trabajo, Google es tu amigo. Tanto si quieres jugar más al rugby, cantar en un coro o utilizar tus dotes personales para ayudar a los necesitados, Google y las redes sociales suelen ser excelentes lugares para empezar, ya que proporcionan una gran cantidad de información.
PASO 4: UTILIZAR ESTOS RECURSOS PARA ENSEÑAR A OTROS
Una de las mejores formas de apreciar las habilidades que tienes es ayudando a los demás a aprenderlas también. Ya enseñes a alguien a esquiar, a resolver ecuaciones de álgebra o a gestionar mejor su carga de trabajo, ayudarle también te beneficiará a ti.
Los voluntarios adultos de la Fuerza de Cadetes del Ejército describen lo que hacen como divertido, un reto positivo y satisfactorio, ya que se les aprecia por lo que hacen.
La ACF anima a personas de toda condición a inscribirse, Tanto si tienen experiencia militar como si no. Necesitamos voluntarios con energía y entusiasmo, y no sólo para realizar las tareas físicas necesarias en el ACF. Necesitamos consejeros, administradores, gestores y personas que puedan ayudar a nuestros cadetes a desarrollarse tanto mental como físicamente.
Si desea que se valoren sus competencias técnicas, transferibles o personales en un entorno próspero y divertido, encuentre su destacamento más cercano e inscríbete ahora.