El estrés laboral ha crecido rápidamente en los últimos años, convirtiéndose en la enfermedad laboral más común en el Reino Unido. Más de 500.000 trabajadores sufrieron estrés laboral, ansiedad o depresión en 2016/17 y estas cifras no están disminuyendo. Si estás luchando contra el estrés, hay maneras de practicar la gestión del estrés en el lugar de trabajo. Hay formas sencillas de gestionar el estrés en el trabajo, desde hacer un seguimiento de los factores estresantes hasta organizarte mejor y asegurarte de que mantienes un equilibrio entre la vida laboral y personal.

CAUSAS HABITUALES DE ESTRÉS EN EL TRABAJO

Es importante conocer las causas del estrés laboral para saber qué aspectos deben mejorarse. Las más comunes en el Reino Unido son:

  1. Salarios bajos

  2. Carga de trabajo excesiva

  3. Oportunidades de crecimiento limitadas

  4. Expectativas poco claras

  5. Presión para alcanzar los objetivos

  6. Intimidación o acoso

  7. Gestión ineficaz

  8. Un entorno de trabajo físico deficiente

SIGNOS DE ESTRÉS EN EL TRABAJO

Los síntomas del estrés pueden ser físicos, psicológicos o de comportamiento. Si experimentas alguno de ellos con regularidad, es probable que estés sufriendo y necesites tomar medidas para reducir el estrés en el trabajo.

  1. Dolores de cabeza

  2. Dolor de estómago y trastornos gastrointestinales, como diarrea o estreñimiento.

  3. Fatiga y dificultades para dormir

  4. Cambios de humor: irritabilidad y pesimismo

  5. Depresión y ansiedad

  6. Alteración de los hábitos alimentarios: comer poco o mal

  7. Aislamiento y desinterés

  8. Problemas de relación

CÓMO AFRONTAR EL ESTRÉS EN EL TRABAJO

Controle sus factores de estrés

Lleva un diario y anota cuándo notas que te estás estresando más. Es posible que encuentres patrones y puedas decidir qué cambiar en tu rutina, entorno o comportamiento. Asegúrate de comentar qué puede haber desencadenado el estrés, cómo has respondido a la situación (¿hubo algún síntoma físico?) y qué has hecho para sobrellevarlo.

Disponer de estas anotaciones en el diario es crucial para echar la vista atrás y conocer tus patrones de estrés, y también puede ser de gran ayuda si acudes a un médico o terapeuta.

Habla con alguien

Si te sientes abrumado, expresar tus preocupaciones puede ayudarte a controlar el estrés. Puede resultar desalentador admitir que uno está estresado o tiene problemas, pero todo el mundo se enfrenta a ello en algún momento y un buen lugar de trabajo debe entenderlo.

Trabaja con tu jefe, un miembro del equipo o alguien de RR.HH. para encontrar soluciones. ¿Quizá haya algo sencillo que pueda delegarse para aliviar la presión? ¿Tal vez puedas tomarte unas vacaciones, modificar tu horario de trabajo o recibir formación sobre gestión del tiempo?

Aunque tus compañeros no puedan ayudarte con un problema concreto, puede que te sientas mejor simplemente hablando de cómo te sientes. Si sigues teniendo problemas, busca apoyo en fuentes externas, como un terapeuta o un consejero.

Organizarse

La desorganización puede estar en el origen de una situación estresante, así que escriba una lista de tareas al principio de la semana. Priorice las tareas para centrarse primero en las más importantes. Sé realista sobre el tiempo que te llevan las tareas, delega cuando sea posible, pide más ayuda si la necesitas y fija pequeños plazos para mantenerte en el buen camino.

Siempre hay periodos en los que puede tener que trabajar horas extra, pero la organización minimizará sus horas extraordinarias. Ser más eficiente te permite gestionar tu tiempo y cumplir los plazos, reduciendo en última instancia el estrés laboral.

Hacer una pausa para comer

Asegúrate de pasar tiempo fuera de tu escritorio. Tómate al menos media hora para comer y descansos regulares a lo largo del día para estirar las piernas. Si puede, vaya a una clase de gimnasia o dar un paseo fuera. Salir de la oficina a mediodía puede ser una distracción útil y hacerte cambiar de modo de trabajo durante un rato.

Incluso charlar con los compañeros tomando una taza de té puede ayudar. Estas pequeñas pausas no sólo son beneficiosas para controlar el estrés, sino que también estimulan las endorfinas y mejoran la salud física.

Aproveche sus desplazamientos

Si vas al trabajo en transporte público, es fácil que utilices este tiempo para ponerte al día con el correo electrónico y adelantar trabajo antes de llegar a la oficina. En lugar de eso, aprovéchalo para ti: lee un libro o ve tu serie favorita de Netflix. Si conduces, escuchar música o podcasts puede ser una buena forma de evadirte. Disponer de tiempo libre es esencial para gestionar el estrés y mantener un estilo de vida saludable fuera del trabajo.

Establecer límites

Mantener una afición fuera del trabajo puede ser la mejor forma de aliviar el estrés. Es importante crear un equilibrio entre el trabajo y la vida privada, así que haz un pacto para apagar el teléfono durante la cena y limitar la consulta del correo electrónico una vez en casa. Desconectar y centrarte en actividades no laborales reducirá el estrés y te recordará el panorama general.

Voluntariado en una asociación como la Fuerza de Cadetes del Ejército te permite moldear la vida de los jóvenes y contribuir a algo más grande que tú mismo. Vive nuevas aventuras, aprende nuevas habilidades, conoce gente nueva y utiliza tus conocimientos para ayudar a los demás. Más información beneficios del voluntariado en el ACF.

Seguir estos pasos debería ayudarte a controlar el estrés laboral. Si sigues teniendo problemas, habla con alguien. Ya sea un médico, tu jefe o un terapeuta, siempre hay formas de cambiar y reducir tus niveles de estrés. Busca el apoyo de tus seres queridos y habla con un orientador profesional si tus esfuerzos no han sido suficientes.

Si te interesa formar parte de una comunidad, ser voluntario con nosotros puede añadir competencias a tu CV y significa que estás ayudando al desarrollo de los jóvenes. Más información sobre la Fuerza de Cadetes del Ejército de Tierra.