El galardonado aventurero Jordan Wylie MBE se ha embarcado oficialmente en su Expedición Odisea Antártica, un audaz desafío pionero en el mundo que promete redefinir los límites de la exploración polar moderna. En 2025, Wylie se embarcará en un viaje único en la vida al corazón del continente más frío, ventoso y seco de la Tierra: La Antártida.

Esta expedición pionera no es sólo una prueba de resistencia física y fortaleza mental, sino también una misión con un propósito: inspirar a los jóvenes y recaudar fondos vitales para una organización benéfica muy cercana al corazón de Jordan.

Un viaje a través de una de las últimas grandes fronteras de la Tierra

Partiendo del remoto Campamento Base del Glaciar Unión, Wylie atravesará el brutal desierto antártico en esquís, remolcando todo el equipo y los suministros que necesita para sobrevivir. En el transcurso de esta expedición, se enfrentará a:

  • Temperaturas bajo cero

  • Tormentas imprevisibles

  • Infinitos horizontes blancos

  • Aislamiento total

Su objetivo final es tan audaz como histórico: alcanzar y hacer cumbre en un pico de montaña sin escalar y sin nombre, un imponente gigante que no ha sido pisado por el hombre. Si lo consigue, Jordan inscribirá su nombre en el legado de la exploración polar y abrirá un nuevo capítulo en la historia del alpinismo antártico.

Aventura con propósito

Jordan describe el viaje como algo más que un reto personal:

“Se trata de una aventura con propósito hacia lo desconocido. Espero inspirar a los jóvenes para que acepten los retos de la vida y vayan más allá de sus límites percibidos, a la vez que les ayudo a aprender más sobre lo frágil que es nuestro planeta y lo que pueden hacer para protegerlo.”Jordan Wylie MBE

Con esta expedición, Jordan pretende despertar la curiosidad, la resiliencia y la conciencia medioambiental de la próxima generación.

Apoyo a los jóvenes en todo el Reino Unido

La Odisea Antártica 2025 recauda fondos para la Fundación Benéfica de Cadetes del Ejército del Reino Unido (ACCT UK)-la organización benéfica oficial de la Fuerza de Cadetes del Ejército. ACCT UK proporciona oportunidades que cambian la vida de miles de jóvenes, muchos de ellos procedentes de entornos desfavorecidos, ayudándoles a ganar confianza, habilidades y redes de apoyo que duran toda la vida.

Como el Embajador nacional de la Fuerza de Cadetes del Ejército de Tierra desde 2018, Jordania ya ha recaudado más de 1.000 millones de euros. 1 millón de libras para causas benéficas. Este último reto continúa su compromiso de empoderar a los jóvenes de todo el país y amplificar la misión de inspiración, desarrollo y oportunidad de ACCT UK.

Día 1: Comienza el viaje

La Odisea Antártica 2025 de Jordan Wylie está oficialmente en marcha, pero no sin su primer reto.

La primera jornada estuvo dominada por los viajes, ya que Jordania pasó de Ferry de Londres Heathrow a Madrid, y luego en un vuelo de larga distancia a Punta Arenas, Chile, la puerta histórica de la exploración antártica. Tras muchas horas de vuelo, aterrizó en la ciudad más meridional de Sudamérica.

Pero al llegar, hubo un contratiempo inesperado: sus maletas nunca llegaron.

A falta de un kit esencial, incluido el equipo de frío necesario para el continente más extremo de la Tierra, Jordan se enfrenta ahora a una carrera contrarreloj para recuperar su equipo antes de partir hacia la Antártida. A pesar de este accidentado comienzo, su ánimo se mantiene alto mientras se prepara para la siguiente fase de la expedición.

Día 2: Ser positivo en Punta Arenas

Segundo día de Odisea Antártica 2025 comienza con una mezcla de frustración, humor y determinación. Jordan se prepara para la audaz misión de escalar y, con un poco de suerte, hacer cumbre en una serie de picos vírgenes, pero, como señala con ironía, ni siquiera tiene un jersey de lana.

Sus maletas siguen desaparecidas, lo que significa que lleva tres días con la misma ropa. Afortunadamente, su Huel al menos le ha mantenido a cubierto mientras espera noticias del aeropuerto. Esta mañana ha vuelto para comprobar si hay noticias: “Ya aprieta”, admite.

Pero no todo son contratiempos. Desde casa llegan noticias alentadoras:

El Grupo Birchman ha donado 2.500 libras a la página de recaudación de fondos de Jordan, un gran impulso para la misión benéfica de la expedición.

Y si hay algún lugar en el mundo donde esperar una ventana meteorológica antártica -o un equipaje perdido- es Punta Arenas. Esta ciudad azotada por el viento ha sido testigo de Shackleton, Scott y Amundsen en sus legendarios viajes al sur. A Jordania le reconforta estar donde una vez estuvieron los mayores exploradores de la historia.

Se mantiene optimista, a pesar de los retrasos.

Incluso bromea sobre su barba, ahora notablemente más canosa, explicando que sólo se volverá más gris cuando se dirija al Continente Blanco.

Jordan también se enorgullece de sensibilizar sobre Fundación Abel, que apoya a familias y niños afectados por enfermedades mitocondriales. Se han comprometido generosamente a £1,000 a su página de recaudación de fondos si se compromete a no afeitarse durante todo el tiempo que esté en la Antártida.

Día 3: Últimos preparativos y un toque de tradición

El tercer día de la Odisea Antártica 2025 ha sido todo preparación esencial. Tras recibir por fin su equipaje de la compañía aérea, Jordan pasó el día con Logística y Expediciones a la Antártida (ALE) completando las comprobaciones obligatorias del equipo, las inspecciones de seguridad y revisando todo, desde los sistemas de ropa hasta los procedimientos de emergencia. También terminó de preparar sus bolsas de comida, cada una de ellas repleta de tentempiés energéticos que le servirán de sustento durante todo el viaje.

Mañana embarcará todo su equipo en el avión, y después sólo tendrá que esperar a que se abra la ventana meteorológica. Si se dan las condiciones, podría volar a la Antártida... en las próximas 24 horas, marcando el verdadero comienzo de su primera expedición mundial. “Esto se está volviendo muy real”, dice Jordan.

A primera hora del día, visitó el emblemático Estatua de Magallanes en el centro de Punta Arenas, donde los viajeros besan tradicionalmente el famoso dedo de bronce. La leyenda dice que permite entrar y salir con seguridad de la Antártida, algo en lo que Jordan estaba encantado de participar mientras se prepara para aventurarse en el Continente Blanco.

Día 4: Facturación de maletas y últimos preparativos en Punta Arenas

Jordan facturó con éxito todo su equipo con Antarctica Logistics and Expeditions, superando un importante obstáculo antes de poder volar hacia el sur, hacia el hielo.

Durante su estancia en el centro logístico, conoció a varias caras conocidas que se preparaban para sus propios viajes. Entre ellos estaba el célebre explorador Robert Swan, la primera persona de la historia que caminó tanto al Polo Norte como al Polo Sur en la década de 1980. Robert regresa a la Antártida para proseguir su labor de conservación y educación. Junto con Jenny Cook, dirige la organización benéfica 2041 School Champions of Antarctica, cuyo objetivo es proteger el continente a través de la educación e inspirar a futuros embajadores del mundo natural.

Jordan también se cruzó con el equipo de Elite Exped mientras se preparaban para otro ascenso al monte Vinson. Punta Arenas sigue siendo un punto de encuentro para exploradores de todo el mundo, todos ellos preparándose para sus respectivos retos.

Entre los preparativos, Jordan encontró una pequeña pero muy apreciada tienda de actividades al aire libre llamada Mountain House, situada a las afueras de la calle principal. Allí encontró el último equipo que necesitaba antes de partir y ha demostrado ser una parada muy valiosa para los aventureros que pasan por la Patagonia.

Con su equipo ya facturado, Jordan recibió su tarjeta de embarque para el vuelo a la Antártida, una rareza que sólo un pequeño número de personas llega a tener en sus manos. Ahora está a la espera de la próxima ventana meteorológica disponible.

El momento de pisar el hielo antártico está cada vez más cerca.

Día 5: Una pausa en el tiempo y llegada al hielo

Tras unos días en espera, un mensaje del piloto a primera hora de la mañana confirmó que las condiciones habían mejorado y que todos los pasajeros debían estar preparados para la salida. Jordan recogió su equipo y se dirigió al aeródromo para la última etapa del viaje a la Antártida.

Los ánimos se levantaron rápidamente cuando el equipo de la expedición vio cómo cargaban su equipo en el avión islandés fletado. Después de días de incertidumbre, la visión fue una grata confirmación de que la expedición por fin seguía adelante. El vuelo hacia el sur resultó ser una experiencia memorable, con vistas espectaculares de interminables paisajes blancos, espectaculares crestas montañosas y la quietud característica que define el entorno antártico.

Tras unas cuatro horas y media de vuelo, el avión aterrizó en la pista de hielo azul en unas condiciones de viento difíciles. El aterrizaje, ejecutado con pericia, marcó la llegada oficial de Jordan al continente. Jordan ha llegado al Campo Base del Glaciar Unión, un lugar remoto, prístino y humilde que sirve de centro de operaciones para los exploradores que emprenden sus propios retos polares.

En esta época del año, el Glaciar Unión acoge a un grupo diverso e inspirador de aventureros, lo que crea una atmósfera única de propósito compartido y expectación.

Día 6: Prácticas finales en el glaciar Unión

El sexto día se centró en la preparación esencial a medida que se acerca el inicio de la expedición. Jordan pasó el día en los almacenes del Campo Base del Glaciar Unión, recogiendo sus esquís y bastones antes de salir al circuito de prácticas de 10 km. Las carreras le permitieron comprobar que todo el equipo funcionaba como esperaba y asegurarse de que se sentía totalmente cómodo con la configuración en la que confiará durante todo el viaje.

Mañana continuará la preparación, esta vez centrada en el aspecto escalador de la expedición. Con sólo un día más de entrenamiento antes de partir hacia lo desconocido, cada sesión es una oportunidad importante para perfeccionar las habilidades y ganar confianza.

Día 7: Formación sobre seguridad y planificación de rutas

El séptimo día se centró en gran medida en la seguridad y la preparación para el entorno remoto que nos espera. Jordan pasó el día practicando técnicas esenciales para viajar por glaciares, como ejercicios de rescate en grietas, sistemas de cuerdas y otros procedimientos de seguridad que espera no tener que utilizar nunca, pero en los que debe confiar plenamente. Estas destrezas son vitales para desenvolverse por el terreno impredecible que encontrará en esta expedición pionera en el mundo.

Además de la formación práctica, Jordan y su equipo analizaron imágenes por satélite para determinar la ruta más segura y viable hacia la cordillera que pretende explorar. El terreno por delante es completamente inexplorado, por lo que la planificación de la ruta juega un crucial papel en reducir el riesgo y tomar decisiones con conocimiento de causa antes de abandonar Union Glacier.

Jordan señaló que la comunicación puede ser más limitada a medida que se adentra en la naturaleza. Aunque éste puede ser su último completo actualización durante un tiempo, espera enviar imágenes y audio cuando sea posible.

Día 8: Primer intento retrasado por el viento

El octavo día trajo consigo un cambio hacia el movimiento, ya que Jordan hizo su primer intento de dirigirse hacia el sur, hacia las montañas. Las condiciones eran muy frío y notablemente más ventoso, con temperaturas descendiendo en toda la zona. El plan había sido volar hacia un pico sin nombre que tiene nunca se ha subido como objetivo de calentamiento antes de profundizar en la gama.

Sin embargo, los fuertes vientos hacían demasiado peligroso el intento. Como la seguridad era prioritaria, el equipo acampó para pasar la noche y pospuso la ascensión. La esperanza es volver a visitar el lugar al día siguiente, si las condiciones lo permiten, antes de proseguir el viaje hacia el interior.

Día 9: A la espera de una ventana meteorológica

El noveno día encontró a Jordan confinado en la tienda de campaña mientras fuertes vientos azotaban la región. Las condiciones eran demasiado duras para pensar en escalar, lo que convirtió la jornada en una prueba de paciencia. Como Jordan ha señalado a menudo, la Antártida determina el calendario y no queda más remedio que esperar a que el tiempo permita avanzar con seguridad.

El objetivo en los próximos días es avanzar hacia el glaciar Renault y adentrarse en Pioneer Heights, una zona de la cordillera Heritage que presenta una cresta de 12 km de picos completamente sin escalar. Aunque atravesar toda la cresta sería demasiado arriesgado, alcanzar incluso una o dos de estas cumbres vírgenes se consideraría un principal éxito. La zona se encuentra a unas 40 millas de la ubicación actual de Jordania, lo que marcará la dirección del viaje una vez que mejore el tiempo.

Jordan también destacó un aspecto importante de las operaciones antárticas. Hay que retirar todos los residuos que entren en el continente, incluidos los humanos, todos que salir en avión del Glaciar Unión. Es una de las muchas realidades de la conducta responsable de una expedición en un entorno tan frágil.

Jordan volverá a informar en cuanto la próxima ventana meteorológica permita el movimiento.

Día 10: Alcanzar el glaciar Rennell

En la décima jornada se registraron avances significativos hacia las montañas objetivo. Jordan ha llegado al glaciar Rennell, donde ha acampado tras atravesar una densa tormenta blanca. Ha pasado las últimas tres horas esquiando en un rumbo con visibilidad casi nula.

Día 11: A la espera de una tormenta blanca en el glaciar Rennell

La undécima jornada supuso una pausa en la expedición, ya que una tormenta blanca se abatió sobre el glaciar Rennell. La visibilidad se redujo prácticamente a cero, por lo que Jordan y el equipo mantuvieron su posición a unos tres o cuatro kilómetros de la cordillera que pretendían alcanzar.

El terreno que tenemos por delante está en gran parte inexplorado, y la escasa visibilidad conlleva un riesgo significativo de grietas ocultas bajo la nieve. Avanzar sobre un rumbo en estas condiciones sería demasiado peligroso, con la posibilidad de que un solo paso en falso acabara con la expedición o costara una vida. Por ello, la escalada es muy poco probable hoy en día y la paciencia se ha convertido en algo esencial, con la seguridad como máxima prioridad.

Una vez que el tiempo lo permita, el equipo continuará hacia las cumbres aún por escalar y compartirá información actualizada cuando sea posible. La expedición ya ha recaudado casi 60.000 libras, lo que la acerca al objetivo de 100.000 libras.

Día 12: Un largo día en las Montañas Blancas

El día 12 fue otro día exigente. Jordan pasó 16 horas en las montañas blancas antes de volver a la tienda para comer y descansar antes de lo que espera que sea un día aún mayor mañana.

Las comunicaciones siguen siendo muy limitadas en la zona, y Jordan señaló que no puede responder a los mensajes o comentarios en las redes sociales o WhatsApp. Dio las gracias a todos los que han hecho donaciones para apoyar las oportunidades de los cadetes del Ejército.

Día 13: Superar las 60.000 libras y prepararse para un primer intento de ascenso

El día 13 marcó un hito importante: la recaudación de fondos para ACCT UK superó oficialmente las 60.000 libras. Jordan expresó su gratitud a todos los que han donado, compartido y apoyado la expedición, destacando la diferencia real que supondrá para los jóvenes de todo el Reino Unido.

El día comenzó temprano para aprovechar al máximo el tiempo disponible. Jordania sigue avanzando por un paisaje en el que las montañas permanecen intactas de huellas humanas, un recordatorio constante de la verdadera naturaleza exploradora del viaje.

No todo fue como la seda. Su trípode finalmente falló, congelándose y agrietándose cuando intentó extenderlo, creando frustración en su intento de documentar la expedición. Jordan también se cambió los calcetines por primera vez en una semana, pero sigue llevando la misma ropa interior, un compromiso que hace para mantener el peso al mínimo absoluto mientras tira de su polea y escala hacia terrenos desconocidos.

En el campamento base, plantó una bandera de los Seasiders enviada por Andy Charles y el Blackpool FC, marcando su presencia antes de continuar adentrándose en la cordillera. Si las condiciones lo permiten, el plan para mañana es intentar al menos un pico no escalado, con el objetivo de lograr una auténtica primera ascensión en una montaña que ningún ser humano ha pisado jamás.

La expedición está entrando en una fase emocionante, en la que los avances dependen ahora del tiempo y de las oportunidades que ofrezca.

Día 14: Una primera ascensión histórica en la cordillera Heritage

El día 14 marcó un momento decisivo en la expedición al alcanzar la cumbre de una montaña aún sin escalar en lo más profundo de la cordillera Heritage de los montes Ellsworth, justo al lado del glaciar Rennell. Se trata de una cima en la que ningún ser humano de la historia ha estado antes, lo que convierte este logro en una auténtica primera ascensión y un hito importante en la misión de Jordan.

Llegar a la cumbre exigió un gran esfuerzo por algunos de los terrenos más remotos y difíciles del continente. Jordan describió el paisaje como algo casi de otro mundo, destacando el privilegio de encontrarse en un lugar tan virgen y poco frecuentado.

Aprovechó el momento para transmitir un importante mensaje a los jóvenes para los que recauda fondos. Dirigiéndose directamente a los cadetes del ejército y a todos los jóvenes que siguen la expedición, Jordan dijo:

“A todos los que estén viendo esto y duden de sí mismos, quiero que sepan que cuando se está dispuesto a creer de verdad en uno mismo, a trabajar duro, a salir de la zona de confort y a soñar a lo grande, se puede conseguir cualquier cosa en este mundo, y lo digo de verdad. A todos los cadetes del Ejército y a todos los jóvenes que os están observando, os animo a soñar más de lo que la gente considera razonable. Siempre habrá detractores y personas que intenten apartaros de vuestros objetivos, pero creedme, sólo tienen el poder que vosotros les dais. Así que apóyate siempre a ti mismo, confía en la misión y sigue avanzando, incluso cuando haga frío y sea duro y ventoso y a menudo solitario, porque cuando persigues un propósito y cuando asumes riesgos por las razones correctas y cuando te atreves a ir más allá de la comodidad y la conveniencia, es cuando descubres lo lejos que puedes llegar realmente en este mundo”.”

Día 15: Otras dos primeras ascensiones en el desierto antártico

El día 15 supuso otro logro notable al completar otras dos primeras ascensiones en picos totalmente inexplorados y sin escalar. Estas cumbres, alcanzadas en uno de los entornos más fríos y ventosos de la Tierra, se suman a la creciente lista de hitos históricos de la expedición.

Jordan describió la jornada como desafiante, gratificante y una experiencia increíble, reflejo del reto y la recompensa de operar en una zona tan remota y virgen del continente. El avance supone otro paso importante en este viaje pionero.

Día 16: Recuperarse en el glaciar Unión y prepararse para la siguiente fase

El día 16 fue un momento para reflexionar sobre lo que ha sido uno de los capítulos más extraordinarios de la expedición hasta la fecha. Sin embargo, las últimas 24 horas no han sido nada glamurosas. Un virus que circulaba por el Campo Base del Glaciar Unión dejó a Jordan indispuesto, por lo que tuvo que visitar al médico y tomar una medicación. A 36 horas de su regreso al entorno hostil más allá de la base, su objetivo es descansar y recuperar fuerzas. La Antártida ofrece pocas segundas oportunidades, y la recuperación es ahora esencial.

Lo más destacado del día fue la entrevista de Jordan con el explorador polar Robert Swan, primera persona en caminar tanto al Polo Norte como al Polo Sur. Hablaron de la labor del 2041 Escuela‘y la importancia de inspirar a la próxima generación para que proteja el planeta a través de la educación, la aventura y la curiosidad.

Día 17: Compartir el viaje en directo desde la Antártida

El día 17 estuvo marcado por un momento importante de la expedición: una entrevista en directo en GB News, retransmitida directamente desde la Antártida. Con un telón de fondo que parecía casi irreal, Jordan habló sobre las dos últimas semanas de exploración de picos no escalados, los retos a los que se ha enfrentado y la misión que impulsa cada paso de este viaje.

Lo más destacado de la entrevista fue el anuncio de Jordan de que en las próximas 24 horas iniciará la siguiente etapa de la expedición: esquiar hasta el Polo Sur. Las temperaturas en esa etapa descenderán a 35 o 40 grados bajo cero, mucho más frías que las condiciones que ha estado experimentando hasta ahora.

Al recordar el tiempo que pasó escalando montañas inexploradas, Jordan describió la experiencia como increíble y desafiante a la vez, un recordatorio de la dura realidad del continente más frío y ventoso de la Tierra. También contó que la siguiente fase de la aventura la completará junto al ex oficial del SAS Louis Rudd, de Expediciones Shackleton, Las preguntas y respuestas en directo y las charlas escolares continuarán a través de Starlink a medida que avance el viaje.

Mientras se prepara para el difícil camino que tiene por delante, Jordan sigue centrado en su misión: inspirar a los jóvenes, recaudar 100.000 libras para los Cadetes del Ejército y demostrando lo que es posible cuando se unen el propósito y la perseverancia.

Actualización de la fase del Polo Sur

La Odisea en la Antártida ha entrado ya en su tercera semana y Jordan está inmerso en la segunda fase del proyecto, mientras viaja con el equipo Shackleton hacia el Polo Sur. Se avanza paso a paso, pero las condiciones se han endurecido considerablemente. Las temperaturas han descendido a unos 30 grados bajo cero y el cambio a unos 3.000 metros de altitud está añadiendo un nuevo nivel de exigencia física en comparación con la fase de escalada de la expedición. Jordan también está luchando contra una tos persistente, lo que hace que el viaje sea aún más difícil.

Con alrededor de una semana más en estas condiciones extremas por delante antes de llegar al Polo, la atención sigue centrada en el progreso constante y en mantenerse a salvo en un entorno que deja poco margen para el error. La comunicación también se está volviendo más difícil, ya que el frío hace casi imposible utilizar el teléfono para recibir actualizaciones.

Jordan da las gracias a todos los que siguen el viaje y apoyan la misión. Seguirá informando siempre que las condiciones lo permitan.

14 de diciembre

Se sigue avanzando hacia el Polo Sur, a falta de unas 30 millas náuticas. Aunque el frío extremo sigue siendo un desafío constante, la soledad del viaje está resultando igual de exigente. Se pasan largas horas avanzando en silencio, acompañados únicamente por el sonido de los esquís sobre la nieve, el viento y la respiración constante.

Físicamente el cuerpo está sometido a una tensión constante, pero mentalmente el reto es aún mayor. Los progresos no son espectaculares ni repentinos. Se gana silenciosamente, paso a paso, a través del frío y el silencio, a medida que el Polo Sur se acerca.

17 de diciembre - Llegar al Polo Sur

Jordan Wylie ha alcanzado con éxito el Polo Sur, marcando un hito importante en la Odisea de la Antártida y la culminación de una extraordinaria expedición en varias fases.

El viaje comenzó hace más de tres semanas con un auténtico alpinismo exploratorio, que incluyó tres primeras ascensiones a picos antárticos vírgenes que ningún ser humano había pisado antes. Estas montañas vírgenes y sin nombre exigían compromiso, resistencia y respeto por uno de los entornos más duros de la Tierra. Alcanzar sus cumbres fue un raro privilegio y un capítulo decisivo de la expedición.

Desde allí, la misión continuó a través de la meseta polar, esquiando el último grado hasta el Polo Sur junto al antiguo oficial del SAS y explorador polar Louis Rudd. Las condiciones eran frías, implacables e inflexibles. Sólo se avanzaba con paso firme, paso a paso, sin atajos y con pocas comodidades. Como en todos los viajes polares, la experiencia incluyó dificultades físicas y fuertes altibajos.

Alcanzar el Polo Sur nunca fue sólo llegar a un punto geográfico. El propósito de la expedición siempre ha sido inspirar a los jóvenes, demostrar lo que es posible cuando se elige el valor por encima de la comodidad, y ayudar a crear oportunidades significativas a través de la aventura con un propósito. Jordan cree que la aventura, cuando se emprende de forma responsable, es un poderoso maestro que fomenta la resiliencia, la fe, el trabajo en equipo y la esperanza.

Si estar en lo más bajo del mundo anima aunque sólo sea a un joven a soñar más alto, a ir más lejos o a creer en sí mismo cuando otros dicen que no puede, entonces cada milla helada ha merecido la pena.

Este momento no es el final del viaje, sino la prueba de lo que es posible". Jordan dio las gracias a todos los que creyeron en la misión, la apoyaron y la siguieron a lo largo del camino, dedicando este logro a la próxima generación. En los próximos días compartirá más imágenes, vídeos y reflexiones de la expedición, ya que ahora emprende el viaje de regreso al glaciar Unión.

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